miércoles, 19 de junio de 2013

Y aunque estés de merde hasta las narices...nunca digas: ni ¡PIO!

Así terminaba el primero de dos chistes del humorista,y virtuoso concertista (tanto de violin como de piano tocaba estilo Liberace) cuñado de mi mama, creo que fue Presidente del Rotary Club tucumano por muchos años...
Se me había acercado en el Registro Civil, cuando se casaba la Cherry y me los había contado.Creo que debe haber estado extrañando a mi papa...
Mirandolo a mi vez, yo no pude dejar de recordar lo que el Papy me contaba: eso de que, como había sido el primer novio, el living de la casa de sus suegros: era suyo. Así que a Guillermo Kreibohm lo martirizaba con un tema de jazz (que sabia no le gustaba, para correrlo y poder estar a solas con mi mama).
Los chistes eran buenos y me hicieron reír.Y cada vez que venían a mi memoria recordaba también el casamiento por civil de mi hermana.(El tío en el casamiento de mi hermano Alejandro: se paso todo el tiempo alabando a la Cherry por todo lo que sabia de jazz, producto supongo de lo que le había enseñado mi papa.)

El primero era de un pajarito que estuvo a punto de morir de frío este invierno, sino fuera, decía mi tío, porque una vaca había pasado y justo había defecado encima de el. Con el calorcito de la bosta, el pajarito había revivido y se había sacudido y gritado pío... con tanta mala suerte que habiéndolo visto un zorro que pasaba por allí, lo tomo entre sus fauces y ahí nomas se lo engullo.
Este cuento, según el tío Kreibohm nos dejaba tres enseñanzas a saber:
Primera: no siempre el que te caga es tu enemigo.
Segunda: no siempre quien te saca de la bosta es tu amigo.
y Tercera(y la mas importante de todas): aunque estés de mierda hasta las narices... ¡NUNCA DIGAS NI PIO!
El segundo cuento era mejor que el primero... se trataba de dos gatitos amigos que paseaban por las vías de un tren...
Uno le repetía al otro que no fuera temerario que tuviera cuidado con el tren.
El otro se reía hasta que vino el tren y lo dejo sin cola... el gato maullando buscaba esta vez desesperado su cola, hasta que en un huequito de las vías la encontro, pero con tanta desgracia que vino otro tren y ¡zas! lo dejo sin su cabeza.
Corolario: Nunca pierdas tu cabeza por un culo.
Me encanto tu gatito...yo tengo uno que se llama Domino (creo que el alcalde de NY se llama igual)
¿No es cierto Bill?
 -¿Que mi tío tenia razón?...Ya se, me diras: "se admira el Muerto del degollao´" ¿verdad?
Bonita boca ¿no?

Bill: Bin el guerrillero estaba cansado (de Solari Parravicino)
Eso no fue, solo:  ¡Obra de el...!
En definitiva debe existir un cierto determinismo coherente... decía el genial Einstein.
Soy muy buena televidente.
Dia D.
Profesias Solari Parravicino.
1939 Sicografia:
Hay una Profecia pendiente aun: la del tercer Templo.
Al menos una en la que construimos...
Primavera árabe...que bonito seria, que los tres hermanos se pusieran de acuerdo al menos una vez en tantísimos años ¿no?
¿Dejaran de llover sobre las rosas tantas lagrimas, Maria?

¿lloramos?¿seguimos llorando?
¿O tendremos acaso que volvernos monos para llegar a comprendernos, alguna vez?  
¡Paz a los Hombres de Buena Voluntad, Bill: Paz a los Hombres y Mujeres de Buena Voluntad!


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